Que sea la última vez que me llamas Reina de la Tele: Diario de una presentadora de televisión por Màxim Huerta

Que sea la última vez que me llamas Reina de la Tele: Diario de una presentadora de televisión por Màxim Huerta

Titulo del libro: Que sea la última vez que me llamas Reina de la Tele: Diario de una presentadora de televisión

Autor: Màxim Huerta

Número de páginas: 242 páginas

Fecha de lanzamiento: October 5, 2011

Editor: Ediciones Martínez Roca

Màxim Huerta con Que sea la última vez que me llamas Reina de la Tele: Diario de una presentadora de televisión

Que sea la última vez que me llamas Reina de la Tele: Diario de una presentadora de televisión por Màxim Huerta fue vendido por EUR 4,74 cada copia. El libro publicado por Ediciones Martínez Roca. Contiene 242 el número de páginas.. Regístrese ahora para tener acceso a miles de libros disponibles para su descarga gratuita. El registro fue libre.

Margarita Gayo, reina indiscutible e indiscutida de la televisión, recibe una carta de la revista TP que hará tambalearse su vida: quieren darle el premio a toda una carrera... Lo que debería ser motivo de alegría se convierte en una auténtica pesadilla. ¡La están llamando VIEJA! ¡¡¡Le están anticipando la jubilación!!!


Desde ese mismo día Margarita vivirá sin vivir en sí. Tiene que hacer algo. Por ejemplo, acercarse a la clínica de su amiga Rita para que le dé unos pinchacitos que la hagan parecer más joven, irse de compras a las tiendas haute couture para darse un baño de masas y quitarse la depresión, programar un viajecito a París para adquirir el último modelo de Christian Lacroix... Y todo ello mientras los problemas se suceden a su alrededor: Luchi Lobo, que fue salir de Miss España, ponerse unos pechos enormes en la clínica Mallorca y tener programa para ella solita, le quiere quitar su puesto; en su pueblo, en vez de ofrecerle una plaza conmemorativa, sólo le dan una simple calle... y encima, en París, conoce a un modelazo guapísimo, divertido e inteligente de sólo ¡23 años! que la seduce y la conquista. Y así transcurre su vida hasta que llegue el día de la gran gala, ensayando el discurso una y mil veces: “El PREMIO que hoy tengo entre manos quiero que sea el alimento profesional de todas las demás aspirantes a presentadoras, todas esas misses, putones verbeneros, lobas, carroñeras, perras, busconas, zorrongas, descentradas, arribistas, liantas, alimañas peliteñidas, siliconadas, bichos, perversas, sabandijas, bestias, musarañas, rastreras escotadas, minifalderas golfas y frescas que empiezan en la televisión”...